El voluntariado también transforma a quien lo vive

Este verano, nuestras voluntarias han vivido experiencias que dejan huella. Hoy queremos compartir el testimonio de María Pilar, que participó en el campo de trabajo de Santa Rosa de Copán, Honduras.

A su vuelta, nos cuenta cómo esta experiencia ha sido mucho más que acompañar, compartir y aprender. Ha sido también una oportunidad para descubrir todo lo que el voluntariado aporta a quienes lo viven.

“Mis vivencias en el Campo de Sta. Rosa de Copán son extraordinarias. Te das cuenta de cuánta falta hace el voluntariado, no sólo para quienes lo reciben, sino para uno mismo. El corazón se ensancha en cada ocasión, y ya no se reduce nunca. Vuelves agradecida por haber tenido la suerte de vivir esa experiencia, y además recibir el cariño y la entrega de tantas personas. El mundo se reduce, estamos más cerca.”

Sus palabras reflejan algo que muchas personas descubren al vivir un campo de trabajo: que el encuentro con otras personas, otras realidades y otras formas de vivir también nos transforma por dentro.

El voluntariado deja aprendizajes, vínculos y recuerdos que continúan mucho después de regresar a casa. Porque, como dice María Pilar, “el mundo se reduce, estamos más cerca”.

🌎 Descubre las experiencias de este verano

Si quieres conocer más de cerca lo que han vivido nuestras voluntarias y voluntarios, ya puedes leer en nuestra web todas las noticias de los campos de trabajo de VIDES de este verano.

👉 Descubre sus experiencias y déjate acercar a cada uno de estos lugares y encuentros.